¿Cómo se convirtió el café en parte de la cultura italiana?

A esta historia le podemos poner año y lugar de inicio: en 1570, en Venecia, cuando llegaron de Oriente los primeros sacos de yuta que contenían café verde.

Al principio, el café era considerado un producto exótico por ser traído de Oriente. Por sus propiedades médicas y digestivas, se comercializaba como un producto de lujo en las farmacias. 

En ese entonces la forma de tomar café distaba mucho de la forma en que se consume hoy en día. Estaba fuertemente influenciado por la tradición de Medio Oriente, como el café turco.

Influencia de Medio Oriente

El café turco se preparaba hirviendo agua junto con café molido en un jarro de cobre. Estaba listo cuando subía la espuma. Debido a una cocción prolongada y un tueste primitivo daban un café que era totalmente denso, es decir, con un cuerpo muy pesado, astringente, amargor excesivo y notas a carbón y cenizas.

Cabe destacar que no es el café turco que se consume hoy en día ya que la técnica, tanto del molido como de la extracción, se perfeccionó muchísimo.

Para hacerlo más agradable se le ponía azúcar de caña o, durante el hervor, se usaban especias como la canela. Esto fue convirtiendo al café en una bebida muy aromatizada y fuertemente estimulante. 

El café parte de la cultura italiana

Si bien al principio la bebida solo se vendía en farmacias y era un lujo,  con el paso del tiempo el café fue ganando cada vez más terreno. En 1763 en Venecía había más de 200 cafeterías. El café se transforma en una oportunidad de encuentro social entre amigos y familias, se reunían en las cafeterías y compartían el sabor único de esta bebida.

Así fue como el café conquistó todas las regiones de Italia, cada una con su mezcla preferida: más suave o más fuerte, más dulce o más amargo. El café se volvió indispensable en la cultura italiana.

El arte de preparar y tostar café

Asimismo, en paralelo se fue perfeccionando la forma de preparar café y los métodos de tostado. Tal es así, que allí se inventó una máquina a vapor que marcó un antes y un después en la forma de hacer café.

En 1884, Angelo Moriondo, patentó una máquina a vapor que es considerada la primera máquina espresso. Esta invención permitió resolver la necesidad de preparar café más rápido: en dos minutos sacaba diez cafés.

En la actualidad,  en Italia hay más de 400 empresas tostadoras, como Caffè Vergnano 1882, que es la tostaduría más antigua de italia. Hace más de 140 años se dedica al arte de perfeccionar el tostado del café. Sus premisas son: garantizar la calidad y sabor en cada taza. Se destaca por el tostado lento y origen por origen.

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